El domingo de la semilla y el grano de mostaza 11 TO ciclo B

El domingo de la semilla y el grano de mostaza 11 TO ciclo B

Buenas,
este domingo la liturgia nos trae una de las parábolas del Reino, la de la semilla y el grano de mostaza.
Para vivir desde el Reino hay que acoger la Palabra y es ella la que obra maravillas en el corazón de las personas. La Palabra requiere una actitud humilde y receptiva al estilo de MARÍA que guardaba todo en su corazón. Y esa Palabra vivida y experimentada, orada y puesta en práctica y el Espíritu del Señor hacen el resto.
Pero eso exige que mi vida no esté distraída y ocupada en otras cosas, que mi opción fundamental y la razón de mi vida esté centrada en dejar crecer en mí esa semilla, en que no le falte el agua ni el abono necesario, en que mi tierra esté fértil porque el Señor siempre estará ahí para darme lo que necesito y la haga crecer.
Esa semilla son mis dones, esa semilla encierra todo mi potencial y el sueño de Dios en ese árbol frondoso y particular, único y especial que ojalá un día de sus frutos y ayude a otros a parar en sus ramas y cobijarse.

Feliz semana, un abrazo Paco

 

Lectura del santo evangelio según san Marcos (4,26-34):

En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: «El Reino de Dios se parece a lo que sucede cuando un hombre siembra la semilla en la tierra: que pasan las noches y los días, y sin que él sepa cómo, la semilla germina y crece; y la tierra, por sí sola, va produciendo el fruto: primero los tallos, luego las espigas y después los granos en las espigas. Y cuando ya están maduros los granos, el hombre echa mano de la hoz, pues ha llegado el tiempo de la cosecha.»
Les dijo también: «¿Con qué compararemos el Reino de Dios? ¿Con qué parábola lo podremos representar? Es como una semilla de mostaza que, cuando se siembra, es la más pequeña de las semillas; pero una vez sembrada, crece y se convierte en el mayor de los arbustos y echa ramas tan grandes, que los pájaros pueden anidar a su sombra.»

Y con otras muchas parábolas semejantes les estuvo exponiendo su mensaje, de acuerdo con lo que ellos podían entender. Y no les hablaba sino en parábolas; pero a sus discípulos les explicaba todo en privado.

Palabra del Señor