El domingo del pan de vida 18 TO ciclo B

El domingo del pan de vida 18 TO ciclo B

 

Buenas,
este domingo la liturgia nos invita a reflexionar sobre lo que buscamos y queremos y el verdadero alimento y sentido que da vida. Andar sobre nuestros criterios estrechos y equivocados o apostar por El como único y verdadero criterio en mi vida que oriente y dirija todos mis pasos.
Cuántas búsquedas equivocadas, cuántas energías perdidas inútilmente por afanarnos en las cosas y olvidar quién es el único que puede saciar nuestra hambre y nuestra sed. Por eso, se nos invita este domingo a renovarnos, a saber que hay un pan bajado del cielo que puede llenar nuestra vida y hacernos felices. Un pan que posibilitará el desarrollo de nuestros dones y que se haga posible el plan de Dios en mi vida.
Un pan que nos llevará a ser también pan para otros y contribuir con Cristo a consolar, ayudar y saciar hambres físicas y espirituales.
Busquémosle cada domingo en la Eucaristía, verdadero alimento para nuestra vida, llevemos ahí nuestras búsquedas y llenemos el depósito de combustible espiritual para la vida. Ahí El nos espera con los brazos abiertos y para hacernos ver todo lo que hace diariamente por nosotros.
Feliz semana y un abrazo,
Paco

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Lectura del santo evangelio según san Juan (6,24-35):

“Yo soy el pan que da vida. El que viene a mí, nunca más tendrá hambre, y el que en mí cree, nunca más tendrá sed”

En aquel tiempo, al no ver allí a Jesús ni a sus discípulos, la gente subió a las barcas y se dirigió en busca suya a Cafarnaún.
Al llegar a la otra orilla del lago, encontraron a Jesús y le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo has venido aquí?»
Jesús les dijo: «Os aseguro que vosotros no me buscáis porque hayáis visto las señales milagrosas, sino porque habéis comido hasta hartaros. No trabajéis por la comida que se acaba, sino por la comida que permanece y os da vida eterna. Ésta es la comida que os dará el Hijo del hombre, porque Dios, el Padre, ha puesto su sello en él.»
Le preguntaron: «¿Qué debemos hacer para que nuestras obras sean las obras de Dios?»
Jesús les contestó: «La obra de Dios es que creáis en aquel que él ha enviado.»
«¿Y qué señal puedes darnos –le preguntaron– para que, al verla, te creamos? ¿Cuáles son tus obras? Nuestros antepasados comieron el maná en el desierto, como dice la Escritura: «Dios les dio a comer pan del cielo.»»
Jesús les contestó: «Os aseguro que no fue Moisés quien os dio el pan del cielo. ¡Mi Padre es quien os da el verdadero pan del cielo! Porque el pan que Dios da es aquel que ha bajado del cielo y da vida al mundo.»
Ellos le pidieron: «Señor, danos siempre ese pan.»
Y Jesús les dijo: «Yo soy el pan que da vida. El que viene a mí, nunca más tendrá hambre, y el que en mí cree, nunca más tendrá sed.»

Palabra del Señor