El domingo de la puerta estrecha 21 TO ciclo C

El domingo de la puerta estrecha 21 TO ciclo C

“ Vendrán de Oriente y Occidente y se sentarán a la mesa en el Reino de Dios”

Buenas,
a la pregunta de los judios por la Salvación, Jesús responde acerca del cómo nos salvamos y quién se salva.
Jesús nos ha regalado esa Salvación, se nos ha entregado en su Cuerpo y su Sangre dando la vida para que la tengamos para siempre. Pero exige de cada uno de nosotros una respuesta comprometida. El nos capacita y nos da la fuerza pero la voluntad y el sí sin tapujos, lo tenemos que dar nosotros.
Me ha recordado la puerta estrecha, la de la Basílica de la Natividad a la que hay que entrar agachando la cabeza e inclinando el cuerpo. Si, porque seguir a Jesús pasa por hacernos pequeños y humildes. Sentir que le necesitamos y que no somos nada sin El y exige en nosotros una actitud de seguimiento auténtico que va a llevar dificultades y renuncias pero que nos va a abrir luego una gran puerta con un nuevo horizonte a descubrir y un sentido pleno para vivir.
Quiénes se salvan? Los que hayan sabido amar y entregarse, reconocerlo en los demás, compartir tiempo con otros, especialmente con los que más lo necesitan: porque tuve hambre y me diste de comer, sed y ….
Feliz semana y un abrazo,
Paco

Lectura del santo evangelio según San Lucas 13, 22-30

En Jesús pasaba por ciudades y aldeas enseñando y se encaminaba hacia Jerusalén.
Uno le preguntó:
«Señor, ¿son pocos los que se salvan?».
Él les dijo:
«Esforzaos en entrar por la puerta estrecha, pues os digo que muchos intentarán entrar y no podrán. Cuando el amo de la casa se levante y cierre la puerta, os quedaréis fuera y llamaréis a la puerta diciendo:
Señor, ábrenos;
pero él os dirá:
“No sé quiénes sois”.
Entonces comenzaréis a decir:
“Hemos comido y bebido contigo, y tú has enseñado en nuestras plazas”.
Pero él os dirá:
“No sé de dónde sois. Alejaos de mí todos los que obráis la iniquidad”.
Allí será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a Abrahán, a Isaac y a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, pero vosotros os veáis arrojados fuera. Y vendrá