El domingo de la humildad y la sencillez 22 TO ciclo C

El domingo de la humildad y la sencillez 22 TO ciclo C

El que se humilla será enaltecido”

Buenas,
el Evangelio de este domingo nos conecta con otros en los que Jesús insiste en el tema de la humildad, la sencillez, el hacerse como niños para entrar en el Reino. El Señor nos invita a examinar nuestras actitudes y motivaciones, el porqué y para qué hacemos las cosas, qué nos mueve cuando actuamos…
El tema de los primeros puestos siempre es una tentación que podemos tener porque la sociedad nos invita a ser ganadores, a quedar por delante de los demás, a vencerlos, a tener éxito, a ser geniales y ser los mejores…
El problema es que se nos hace creer que tenemos todos los derechos y nos lo merecemos todo y se termina confundiendo una buena autoestima con un amor propio que va sobrado, con un egoísmo narcisista de todo me lo merezco, con un orgullo y una soberbia que nos alejan sin duda de la actitud mansa y humilde de corazón a la que nos invita Jesús.
Al Señor no le podemos engañar, Él conoce nuestras verdaderas motivaciones e inquietudes, con Él no valen las máscaras con las que a veces nos revestimos.
Señor Jesús, ayúdame a descubrir mi pobreza y limitación, mi debilidad y mi necesidad de Ti. Que tu amor llene nuestro corazón para que sepamos también ver en los otros su fragilidad y actuemos con humildad y sin envidias ni falsas competencias. Ayúdame a entender que todo es don, a confiar en Ti, a dar gratuitamente porque gratis hemos recibido, a entender que mis cualidades son dones entregados por Ti y no mérito mío. Enséñame Señor a ser humilde y manso de corazón.
Que así sea.
Feliz semana y un abrazo, Paco

Lectura del santo Evangelio según San Lucas 14, 1. 7-14

 

En sábado, Jesús entró en casa de uno de los principales fariseos para comer y ellos lo estaban espiando.
Notando que los convidados escogían los primeros puestos, les decía una parábola:
«Cuando te conviden a una boda, no te sientes en el puesto principal, no sea que hayan convidado a otro de más categoría que tú; y venga el que os convidó a ti y al otro, y te diga:
“Cédele el puesto a este”.
Entonces, avergonzado, irás a ocupar el último puesto.
Al revés, cuando te conviden, vete a sentarte en el último puesto, para que, cuando venga el que te convidó, te diga:
“Amigo, sube más arriba”.
Entonces quedarás muy bien ante todos los comensales.
Porque todo el que se enaltece será humillado; y el que se humilla será enaltecido».
Y dijo al que lo había invitado:
«Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque corresponderán invitándote, y quedarás pagado. Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; y serás bienaventurado, porque no pueden pagarte; te pagarán en la resurrección de los justos».

Palabra del Señor