“Hoy ha sido la salvación de esta casa”
Buenas,
La liturgia de hoy nos relata un encuentro de hondo significado para nuestra vida: el encuentro de Zaqueo con Jesús. Al igual que con Zaqueo, Jesús desea acercarse a la vida de cada uno y recorrer nuestro camino. Jesús transformará la vida de este publicano que era odiado por todos obrando en el una milagrosa transformación que se fue gestando en una vida insatisfecha e infeliz. Decía el Papa Francisco en la homilia de este Evangelio en las pasadas JMJ de Cracovia que Zaqueo tuvo que superar tres obstáculos que también pueden sucedernos a nosotros: la baja estatura (creer que el Señor no se fija en nosotros por nuestros fallos o defectos, que no somos merecedores de su inmenso amor por nosotros o que no le importamos tanto..).
El segundo obstáculo -decía el Papa- es la vergüenza paralizante, no ser capaces de dar el paso por el miedo al qué dirán, por aparecer ridiculos según qué situaciones. Zaqueo se sube al árbol y no le importa las miradas jocosas de los demás, sino encontrar la mirada de quien le podría librar de su infelicidad.
Por último, vencer el tercer obstáculo de la murmuración de los demás. Descubrir que Dios quiere habitar mi casa a pesar de todo y comer conmigo, es decir asentarse en mi vida para siempre dejando que me transforme como a Zaqueo dando mi vida y todo lo que tengo por la felicidad y el bien de otros.
Desde mi fragilidad nos acercamos al Dios de la Tierra presente en mi y encarnado.
El me da su vida para que yo muera amando.
En el Libro de la Sabiduría se dice: amas a todos los seres. Tú has llamado y perdonas porque somos tuyos y nos llamas y reprendes para que seamos mejores. Cierras los ojos a los pecados de los hombres para que se arrepientan. A todos perdonas.
El Señor Invita a contemplar su grandeza porque todo habla de El y nos deja su huella. Ama a todos los seres. Y yo cómo me relaciono con el medio ambiente y todos los seres creados? Cómo colaboro con la creación De Dios ? porque de mi depende crear amor, justicia y solidaridad.
Este domingo se nos invita a tener una nueva mirada. El Señor es bueno con todos y es compasivo con todas las criaturas. Endereza a los que están encorvados.
El hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido.
Feliz semana y un abrazo, Paco
Lectura del santo Evangelio según San Lucas 19, 1-10
En aquel tiempo, Jesús entró en Jericó e iba atravesando la ciudad.
En esto, un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de ver quién era Jesús, pero no lo lograba a causa del gentío, porque era pequeño de estatura. Corriendo más adelante, se subió a un sicomoro para verlo, porque tenía que pasar por allí.
Jesús, al llegar a aquel sitio, levantó los ojos y le dijo:
«Zaqueo, date prisa y baja, porque es necesario que hoy me quede en tu casa».
Él se dio prisa en bajar y lo recibió muy contento.
Al ver esto, todos murmuraban diciendo:
«Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador».
Pero Zaqueo, de pie, dijo al Señor:
«Mira, Señor, la mitad de mis bienes se la doy a los pobres; y si he defraudado a alguno, le restituyo cuatro veces más».
Jesús le dijo:
«Hoy ha sido la salvación de esta casa, pues también este es hijo de Abrahán. Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido».
Palabra del Señor

