“No sean administradores de miedos, sino emprendedores de sueños”

“No sean administradores de miedos, sino emprendedores de sueños”

Mensajes del Papa a los jóvenes universitarios:

“Tengan la valentía de sustituir los miedos por los sueños… Nuestras acciones están llamadas a reflejar la belleza, alegre y radical del Evangelio. El cristianismo no puede plantearse como una fortaleza rodeada de muros”

Desconfiemos de las fórmulas prefabricadas, de las respuestas que parecen estar al alcance de la mano, sacadas de la manga como cartas de juego trucadas; desconfiemos de esas propuestas que parece que lo dan todo sin pedir nada”. “No debemos tener miedo de sentirnos inquietos, de pensar que lo que hecho no basta. Estar insatisfechos […] es un buen antídoto contra la presunción de autosuficiencia y el narcisismo. El carácter incompleto define nuestra condición de buscadores y peregrinos”, ha subrayado el Papa.

El Obispo de Roma ha pedido a los jóvenes universitarios no alarmarse si se encuentran inquietos o incompletos: “¡No estamos enfermos, sino vivos! […] preocupémonos más bien cuando estamos dispuestos a sustituir el camino a recorrer por el detenernos en cualquier oasis […] cuando sustituimos los rostros por las pantallas, lo real por lo virtual; cuando, en lugar de las preguntas que desgarran, preferimos las respuestas fáciles que anestesian”.

“Busquen y arriesguen”, les ha dicho el Papa a los jóvenes porque en este momento históricos “los desafíos son enormes y los quejidos dolorosos”. Asimismo, y continuando su discurso, les ha pedido ser “protagonistas de una “nueva coreografía” que coloque en el centro a la persona humana, sean coreógrafos de la danza de la vida”.

“Tengan, por tanto, la valentía de sustituir los miedos por los sueños; ¡no sean administradores de miedos, sino emprendedores de sueños!”.

El Papa ha dejado también algunas preguntas para los jóvenes estudiantes: “¿Qué quisieran ver realizado en Portugal y en el mundo? ¿Qué cambios, qué transformaciones? ¿Y de qué manera la universidad, sobre todo la católica, puede contribuir a ello?”.

Otro de los temas principales de su discurso a los jóvenes universitarios ha sido el cuidado de la casa común: “No nos podemos conformar con simples medidas paliativas o con compromisos tímidos y ambiguos”. El Papa ha lamentado que “en nombre del progreso, se ha abierto el camino a una gran regresión” y ha pedido a los jóvenes ser “la generación que puede vencer este desafío” porque “tienen los instrumentos científicos y tecnológicos más avanzados, pero, por favor, no caigan en la trampa de visiones parciales”.

No olviden que necesitamos de una ecología integral; necesitamos escuchar el sufrimiento del planeta junto al de los pobres; necesitamos poner el drama de la desertificación en paralelo al de los refugiados, el tema de las migraciones junto al del descenso de la natalidad; necesitamos ocuparnos de la dimensión material de la vida dentro de una dimensión espiritual. No crear polarizaciones sino visiones de conjunto”.

Al final de su discurso, el Papa ha invitado a los jóvenes a “estudiar” el Pacto Educativo Global que tiene varios de los temas de este encuentro, desde el cuidado de la casa común hasta la plena participación de las mujeres, para llegar a la necesidad de encontrar nuevos modos de entender la economía, la política, el desarrollo y el progreso.

Para saludar a los jóvenes universitarios, el Papa ha utilizado una expresión que conocemos todos: “Una tradición medieval cuenta que cuando los peregrinos del Camino de Santiago se cruzaban, uno saludaba al otro exclamando: “Ultreia”, y el otro respondía: “et Suseia”. Son expresiones de aliento para continuar la búsqueda y el riesgo de caminar, diciéndose mutuamente: “¡Vamos, ánimo, sigue adelante!”. Esto es lo que les deseo también, con todo el corazón”.