El domingo de la oración 17 TO C

El domingo de la oración 17 TO C

Buenas,
este domingo el Evangelio nos recuerda que la oración debe ser la base de nuestra vida en Cristo Jesús y de nuestra petición al Padre para que el Espíritu Santo venga a nuestra vida y la transforme.
La oración es la base de la comunicación con Dios. Como decía Santa Teresa “trato de amistad con quien sabemos que nos ama” y verdadero diálogo de amor donde nos abandonamos ante Dios. Es espacio para la intimidad, la escucha interior a lo que Dios tiene que decirme, atención al pálpito interior por el que el Señor me habla.
La oración me permite encontrarme conmigo mismo, con los demás y con Dios. No es un tiempo estéril o extra, sino el tiempo más necesario para dar sentido a lo que hago y saber a dónde voy.
El Señor a la pregunta de sus discípulos sobre cómo orar, les enseña la oración del Padre Nuestro. En ella se apunta lo que pedir principalmente al Padre: que se haga su voluntad en nuestra vida, que venga a nosotros su vida y su Reino, que nos aleje de la tentación que nos haga alejarnos de El, de los dones recibidos y lo esencial de nosotros.
En la oración para que sea efectiva, hay que partir de la humildad, del reconocimiento de nuestros límites y nuestra necesidad de perdón y poner toda nuestra confianza en El porque el que pide, recibe; el que busca, encuentra; al que llama, se le abre.
Busquemos espacios y tiempo para la oración en nuestra vida, para esa necesaria intimidad con El. Que el activismo, las prisas y las ocupaciones no nos quiten el inmenso regalo de la oración.
Feliz semana y un abrazo,
Paco