El domingo de los talentos 33º TO ciclo A

El domingo de los talentos 33º TO ciclo A

“Has sido fiel en lo poco, entra en el gozo de tu Señor”
Buenas,
este domingo la liturgia nos trae la parábola de los talentos. Lo primero de todo es agradecer al Señor que todo es don, que se nos regalan unas cualidades y dones gratuitos que hay que negociar. Se hace necesario que veamos el fruto que hemos ido sembrando en nuestra vida con lo que nos ha sido dado, el bien que hemos hecho.
Pero la vida implica riesgo y superación de dificultades que no puede afrontarse con miedo y temor que me haga no dar pasos por perder la confianza en Dios. Se trata de darme cuenta que mi vida debe ser ofrenda a Dios poniendo en sus manos mis capacidades y talentos para que Él me guíe con el fin de darle fruto en el camino de mi vida.
El Señor nos dice: ánimo soy yo, no tengas miedo!! En estos momentos golpeando duro la pandemia del Covid 19, estas palabras del Señor no pueden ser más oportunas. Que al hacer el inventario de mi vida no me encuentre con demasiadas cosas perdidas por no haber sabido actuar en su momento, que no deje sin hacer cosas que tenía que haber hecho, que no deje de amar como podría haber amado. Que no guarde para mí ningún talento, que no me lo quede yo malgastando inútilmente el fruto y el bien que puede hacer a otros. Tengamos también presente en este domingo, la Jornada mundial de los pobres convocada por el Papa Francisco, que no amemos solo de palabra, sino con las obras y tengamos presentes a los millones de personas en el mundo y en España que viven bajo el umbral de la pobreza y que de forma especial en estos momentos se han empobrecido aún más. Tengamos también presentes otras pobrezas no materiales de tantas personas solas, excluidas, abandonadas y con carencias sociales y afectivas.
Feliz semana y un abrazo, Paco

Lectura del santo evangelio según san Mateo 25, 14-30

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
«Un hombre, al irse de viaje, llamó a sus siervos y los dejó al cargo de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó.
El que recibió cinco talentos fue enseguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos.
En cambio, el que recibió uno fue a hacer un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor.
Al cabo de mucho tiempo viene el señor de aquellos siervos y se pone a ajustar las cuentas con ellos.
Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo:
“Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco”.
Su señor le dijo:
“Bien, siervo bueno y fiel; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor”.
Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo:
“Señor, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos”.
Su señor le dijo:
“Bien, siervo bueno y fiel; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor”.
Se acercó también el que había recibido un talento y dijo:
“Señor, sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces, tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo”.
El señor le respondió:
“Eres un siervo negligente y holgazán. ¿Conque sabías que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo? Pues debías haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera recoger lo mío con los intereses. Quitadle el talento y dádselo al que tiene diez. Porque al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese siervo inútil echadlo fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y el rechinar de dientes”».

Palabra del Señor