El domingo del Cuerpo y la Sangre de Cristo (Corpus Christi) ciclo C

El domingo del Cuerpo y la Sangre de Cristo (Corpus Christi) ciclo C

Buenas,
en la solemnidad del Corpus Christi que celebramos, varios son los mensajes y reflexiones que podemos sacar para nuestra vida: “dadles vosotros de comer” le dice Jesús a sus discípulos. Una invitación clara para que seamos pan partido para otros, para estar atentos a las necesidades de nuestros hermanos, para compartir lo que somos y tenemos, para no mirarnos tanto a nosotros mismos y pensar más en los demás y sus necesidades. Pero también para dar otro tipo de comida: la que alimenta la vida, la que da esperanza, la que ayuda a ser felices a otros y esa tiene un nombre: darnos con amor.
Otro gran mensaje claro es el valor de la Eucaristía, la presencia real y verdadera de Cristo que se nos da en su Cuerpo y en su Sangre a través del pan y del vino. En ella actualizamos su pasión, muerte y Resurrección y recibimos esa fuerza del Espíritu a través de la comunión, le recibimos a El para sentir su presencia en nuestra vida y alimentarla con El. Sin El nada podemos ni somos. La Eucaristía nos alimenta y nos da vida porque tras escuchar su Palabra, cada domingo podemos renovar nuestro compromiso y saber lo que quiere de mí. El entra con la comunión en nuestra vida para ir y anunciar, ser testigos de su Buena Nueva.
Si, cantemos al Amor de los amores, cantemos al Señor porque El está aquí, sale a nuestras calles para adorarle y bendecirle, para decirle desde el fondo de nuestro corazón lo mucho que le queremos y le necesitamos.

Celebremos esta fiesta siendo lo que damos (somos lo que damos) como dice el el lema del día de la Caridad de este año 2022.
Feliz fiesta del Cuerpo y Sangre de Cristo.
Un abrazo, Paco

Lectura del santo evangelio según san Lucas (9,11b-17):

En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar al gentío del reino de Dios y curó a los que lo necesitaban. 
Caía la tarde, y los Doce se le acercaron a decirle: «Despide a la gente; que vayan a las aldeas y cortijos de alrededor a buscar alojamiento y comida, porque aquí estamos en descampado.» 
Él les contestó: «Dadles vosotros de comer.» 
Ellos replicaron: «No tenemos más que cinco panes y dos peces; a no ser que vayamos a comprar de comer para todo este gentío.» Porque eran unos cinco mil hombres. 
Jesús dijo a sus discípulos: «Decidles que se echen en grupos de unos cincuenta.» Lo hicieron así, y todos se echaron. Él, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición sobre ellos, los partió y se los dio a los discípulos para que se los sirvieran a la gente. Comieron todos y se saciaron, y cogieron las sobras: doce cestos.

Palabra del Señor