El domingo de los condicionantes a Jesús 13 TO ciclo C

El domingo de los condicionantes a Jesús 13 TO ciclo C

Buenas,
este domingo el Evangelio pone sobre el tapete diversas actitudes que podemos tener los cristianos en el seguimiento de Jesús. Se trata de las condiciones que, sin darnos cuenta, ponemos en nuestra vida y que edulcoran y hacen tibio ese seguimiento. Comodidad, falta de confianza, temor e inseguridad, falta de constancia, interés propio, reacciones viscerales, etc, que hacen turbio ese seguimiento.
Y es que el seguimiento de Jesús conlleva una exigencia de confianza plena en El, de darnos por entero y amar y servir sin condiciones, aunque eso suponga renuncias, incomodidades, sacrificios pero sabiendo que es mucho más lo que se recibe.
Es un buen momento para comprobar si mis planes coinciden con los suyos, si mi voluntad coincide con la suya o me estoy fabricando un cristianismo cómodo, sin mucho o ningún compromiso serio y a mi medida.
Hoy Jesús nos muestra el camino. El es el Camino verdadero y la senda y rumbo a seguir. Que no pongamos obstáculos propios y afrontemos el Camino que nos lleve a El con todas las consecuencias y sin condicionantes.
Feliz semana y un abrazo,
Paco

 
Lectura del santo evangelio según san Lucas (9,51-62):
Cuando se completaron los días en que iba a ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Y envió mensajeros delante de él.
Puestos en camino, entraron en una aldea de samaritanos para hacer los preparativos. Pero no lo recibieron, porque su aspecto era el de uno que caminaba hacia Jerusalén.
Al ver esto, Santiago y Juan, discípulos suyos, le dijeron:
«Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo que acabe con ellos?».
Él se volvió y los regañó. Y se encaminaron hacia otra aldea. Mientras iban de camino, le dijo uno:
«Te seguiré adondequiera que vayas». Jesús le respondió:

«Las zorras tienen madrigueras, y los pájaros del cielo nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza».
A otro le dijo:
«Sígueme».
El respondió:
«Señor, déjame primero ir a enterrar a mi padre».
Le contestó:
«Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el reino de Dios».
Otro le dijo:
«Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de los de mi casa».
Jesús le contestó:
«Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás vale para el reino de Dios».
Palabra del Señor